Durante la Primera República, con el amparo del presidente federalista Pi y Margall, muchas ciudades y regiones españlolas se declararon independientes e instauraron repúblicas. Entre otras muchas destacaron las de Cataluña, Jumilla, Murcia, Cartagena, Sevilla, Alcoy, Cádiz, Algeciras, Almansa y Andujar. Aquel ridículo fenómeno, que incluso llegó a provocar conflictos armados entre unas repúblicas y otras, hizo reir a medio mundo y destrozó el prestigio internacional de España.
Hoy, el independentismo catalán, impulsado por un partido corrupto y experto en utilizar el chantaje para mandar mas y disponer de más dinero, amenaza con romper España y generar de nuevo conflictos que provocarían el ridículo y la risa mundial, justo en un periodo de la Historia de la Humanidad en el que los países y las comunidades buscan la integración y la cooperación.
Les invito a visionar la producción audiovisual enlazada al final de este artículo y les aseguro que reirán y llorarán ante el gran ridículo que España protagonizó un día ante el planeta estupefacto, algo que puede repetirse en cualquier momento si nuestros acobardados gobernantes siguen permitiendo a Artur Mas, Jordi Pujol y Durán i Lleida que sigan avanzando por su insensato e ilícito sendero de odio antiespañol.
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